SOLANÁCEAS

Tras dos años de pruebas de campo a pequeña escala hemos conseguido un método muy eficaz en el cultivo de la papa.

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En un principio es muy importante analizar el suelo donde vamos a iniciar el cultivo, es muy recomendable hacerlo antes  y tras la cosecha también para ver el desgaste tras la misma.

Bueno en la mayoría de los casos nos encontramos con fincas en las que se plantaban papas tras papas y así durante años, los análisis de suelo presentaban unos resultados alarmantes, para no encarecer demasiado el cultivo aplicamos humus de lombriz FINCA VIVA directamente en el surco justo antes de plantar la papa a una proporción de 1 litro por metro lineal, seguidamente colocamos la papa sobre el humus para adelantar su enraizamiento y pasamos a enterrar o emporcar y riego.

1ºCuando la planta de la papa está saliendo del suelo hacemos una aplicación de concentrado de ácidos húmicos ricos en ácidos húmicos / fúlvicos y potasio procedentes de la leonardita y el humus de lombriz roja californiana a una proporción de 40l/Ha.

2ºPasados 30 días aplicamos té de humus de lombriz, potente bioestimulante para aumentar la fecundidad, de la que depende en gran parte la multiplicación de la papa. Esta aplicación la hacemos de dos formas 1º via riego y 2º via foliar.

3ºAl finalizar el ciclo, tras la floración en algunos cultivos antes y otros mas tarde, depende de la semilla utilizada, volvemos a utilizar el concentrado de ácidos húmicos una o dos veces mas en la misma proporción de 40l/Ha.

La mayoría de las pruebas dieron resultados de 25 a 29 hijos de gran volumen por papa madre. En una de estas fincas la última cosecha fue catastrófica con resultados de 5 hijos por papa madre y de poco volumen.

Con determinados productos químicos se pueden lograr grandes cosechas, pero la verdad es que si vemos el deterioro del terreno tras la misma podremos entender que sólo nos hemos preocupado por obtener un buen resultado económico, pero esto es pan para hoy y hambre para mañana.

Con el paso de los años, el agricultor convencional dejó de utilizar materia orgánica como el estiércol y el monte madurado, también perdió la costumbre del barbecho y fue sustituyendo estas prácticas por productos químicos que le hacían la vida más sencilla. Lo cierto es que ahora los terrenos ya no son fértiles y el contenido en materia orgánica a disminuido hasta niveles de suelo muerto y casi que están obligados a recurrir a fertilizantes líquidos para poder sacar la producción adelante.

En FINCA VIVA recomendamos a los agricultores que aprovechen sus propios residuos orgánicos y que preparen una zona de compostaje o vermicompostaje con lombrices para ahorrar en fertilizantes, sustratos y demás productos importados de dios sabe donde y extraídos de maneras poco sostenibles.

Muy pronto más fotos, testimonios y pruebas de campo.


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